Estamos entrando
en el tercer milenio, prácticamente quedan muy pocas actividades que
son excluyentes para la mujer, a excepción de aquellas que la naturaleza
impone.
La mujer hoy en las artes marciales en general, y en el Sipalki-do en particular,
es considerada por los maestros y compañeros como un practicante más.
Se puede decir que para los seres humanos no existen mas limites que los que
uno mismo se impone; cuando se trata de desarrollar la destreza física,
en armonía con la mente y el espíritu, este ultimo es el disparador
para afrontar un camino que sin ser fácil no es imposible.
En lo personal debo decir que es mucho más importante que una mujer practique
Sipalki dado que ante una misma situación de violencia donde es necesario
defenderse, el hombre cuenta con la fuerza física natural, en cambio
una practicante de Sipalki-do cuenta con la habilidad de las técnicas
efectivas transmitidas por nuestros maestros, además del desarrollo de
fuerza que el entrenamiento nos proporciona. Se puede decir que se logra una
gran seguridad personal.
Son múltiples los beneficios y los motivos para decidirse a la practica
de este arte marcial (Disciplina, Autocontrol, Concentración, Coordinación,
Autoestima, Seguridad.
Primero hay que tomar la decisión, "Yo Puedo", una vez que
se dio el primer paso queda todo un camino para transitar (DO) que no tiene
fin pero si el propósito de ir superándose día a día
y quizás como en mi caso asumir el desafío de enseñar,
donde a quien se respeta es al Sabom (sin que la condición de mujer sea
determinante) lo que cuenta, es, si un instructor es bueno, sus alumnos lo seguirán
y respetaran.
Ser una practicante de Sipalki no implica que se pierda femineidad, ni te quitara
tiempo para poder seguir cumpliendo con tus funciones cotidianas de madre, esposa,
novia, trabajadora o cualquiera sea la actividad que desarrolles en tu vida
personal. Si hay una familia que te quiere y amigos que te aprecian, no dudaran
en apoyarte, al ver que como primer resultado, la practica te hará sentir
bien con vos y por supuesto se vera reflejado en la vida de relación
con los demás.
"La gran competencia y el primer desafío es con una misma".
Marina Viviana
Stazzone